Conociendo La Biblia
Conociendo la Biblia: El libro de Job – Parte 3
Conociendo la Biblia es una serie de estudios introductorios cuyo propósito es brindar el contexto histórico, geográfico y doctrinal de cada libro de las Sagradas Escrituras. No pretende sustituir el estudio personal de La Biblia, sino ofrecer herramientas que ayuden al lector a comprender mejor el mensaje que Dios inspiró a cada uno de sus autores.
Job no estaba solo
Cuando pensamos en el libro de Job, normalmente pensamos en un hombre sentado en medio de su dolor.
Pero Job no vivía aislado.
Tenía una familia, una casa, siervos, amigos y una posición reconocida dentro de la sociedad en la que vivía.
Cuando comenzamos a observar a las personas que aparecen alrededor de él, descubrimos que el libro presenta algo más que la historia de un hombre. También nos permite conocer las relaciones sociales y familiares de una época muy antigua.
Algunos personajes aparecen solamente durante unos pocos versículos. Otros ocupan una parte considerable del libro. Y hay uno que aparece prácticamente al final de la historia y que, a primera vista, parece haber llegado tarde a la conversación.
Comencemos por la familia.
La familia de Job
Job tenía siete hijos y tres hijas.
El libro no proporciona sus nombres. Tampoco conocemos sus edades. Sin embargo, sabemos que los hijos acostumbraban reunirse para comer y celebrar en las casas de cada uno de ellos.
Este pequeño detalle nos permite asomarnos a la vida familiar de aquel tiempo. Los hijos adultos aparentemente mantenían una relación cercana entre ellos. Se reunían y compartían juntos, y Job estaba suficientemente involucrado en la vida de sus hijos como para preocuparse por ellos incluso cuando no estaban en su casa.
El relato también muestra que Job asumía una responsabilidad particular por su familia. Después de aquellas reuniones, Job se levantaba temprano y ofrecía holocaustos por cada uno de sus hijos.
No encontramos aquí el sistema religioso que Israel tendría siglos después. Todavía no existe el sacerdocio levítico. El padre de familia ocupa un lugar central en la vida espiritual del hogar. Este detalle ayuda a ubicar nuevamente el relato dentro de un contexto muy antiguo.
La esposa de Job
La esposa de Job aparece solamente en un momento particularmente difícil. Después de haber perdido sus bienes y a sus hijos, Job también enfrenta una grave enfermedad. Su esposa le dice:
Es una de las frases más conocidas del libro. Pero hay algo que debemos recordar. La Biblia prácticamente no nos proporciona información sobre esta mujer. No conocemos su nombre. No sabemos de dónde provenía. No sabemos cuánto tiempo llevaba casada con Job. No conocemos su historia personal.
Solo sabemos que era la esposa de un hombre que acababa de perder prácticamente todo lo que tenía y que ella también había perdido a sus hijos. Por eso, aunque sus palabras son fuertes, el lector debe recordar las circunstancias extraordinarias en las que fueron pronunciadas.
El libro no vuelve a mencionar a la esposa de Job hasta el final, cuando la familia vuelve a crecer.
Los amigos que llegaron desde lejos
Aquí aparece uno de los grupos más interesantes del libro. Job tenía tres amigos que, al enterarse de su situación, decidieron viajar para visitarlo.
El texto incluso nos dice de dónde procedía cada uno. Y esos nombres geográficos son importantes, porque nos muestran que los amigos de Job no necesariamente vivían cerca unos de otros. Cada uno salió de su propia región para encontrarse con Job.
Elifaz el temanita
El primero que menciona el libro es Elifaz temanita. La palabra "temanita" probablemente relaciona a Elifaz con Temán, una región asociada con Edom. Temán aparece en diferentes lugares del Antiguo Testamento y llegó a ser conocido por su sabiduría.
Esto resulta interesante porque, al estudiar las conversaciones de Elifaz, veremos que él habla como un hombre que considera tener experiencia y conocimiento suficientes para interpretar lo que está ocurriendo. Pero en esta introducción no necesitamos entrar todavía en sus argumentos. Lo importante es saber que Elifaz no era simplemente "un amigo de Job". Era un hombre identificado con una región concreta del antiguo Cercano Oriente.
Bildad el suhita
El segundo amigo es Bildad suhita. A diferencia de Elifaz, la ubicación de los suhitas es mucho menos clara. El texto no proporciona suficiente información para identificar con absoluta precisión el lugar del que procedía Bildad. Algunos estudiosos lo relacionan con una región al este o sureste de Canaán. Por ahora basta con reconocer que el libro conserva la procedencia de estos hombres porque probablemente ayudaba al lector original a identificar quiénes eran.
Zofar el naamatita
El tercero es Zofar el naamatita. Su procedencia también presenta dificultades. La Biblia menciona varios lugares llamados Naama o relacionados con ese nombre, pero no podemos afirmar con seguridad cuál corresponde a la tierra de Zofar.
Lo interesante es que, aunque conocemos los nombres de los tres hombres y las regiones con las que estaban asociados, el libro no nos proporciona largas biografías de ninguno de ellos. Los conocemos principalmente por sus palabras y por la relación que mantienen con Job.
¿Por qué viajaron hasta Job?
Esta es una pregunta sencilla, pero importante. El texto dice que fueron:
No llegaron inmediatamente para discutir. Llegaron para acompañarlo. Cuando finalmente lo encontraron, quedaron tan impresionados por su estado que reaccionaron de una manera que puede resultar extraña para nosotros:
Estas acciones eran expresiones de profundo dolor y duelo en el mundo antiguo. Después hicieron algo que probablemente sea una de las escenas más conocidas del comienzo del libro:
Antes de convertirse en interlocutores de Job, fueron sus acompañantes. Ese detalle merece ser recordado cuando posteriormente estudiemos sus conversaciones.
Con frecuencia hablamos de "los cuatro amigos de Job". Pero el libro inicialmente presenta tres amigos: Elifaz, Bildad y Zofar. El cuarto personaje, Eliú, aparece mucho más adelante, en Job 32:1-6. Esta diferencia es importante porque el propio relato distingue claramente entre ellos.
Y aquí encontramos otro detalle interesante. Cuando llegamos al final del libro, Dios reprende a Elifaz, Bildad y Zofar por lo que habían hablado acerca de Él: "Mi ira se encendió contra ti y tus dos amigos; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job" (Job 42:7, RVR1960). Eliú no aparece mencionado en esa reprensión. La Biblia tampoco explica directamente por qué. No necesitamos inventar una respuesta; simplemente podemos observar el detalle y dejarlo presente para cuando estudiemos el libro con mayor profundidad.
¿Quién era Eliú?
Eliú aparece cuando ya hemos recorrido una parte considerable del diálogo. El texto lo presenta como:
Su procedencia también resulta interesante. Era buzita, lo que algunos relacionan con Buz, un lugar mencionado en Jeremías 25:23 junto con Dedán y Temá. Esto podría colocar a Eliú dentro del mismo amplio mundo geográfico en el que se movían otros personajes del libro.
Pero existe una diferencia importante. El relato no dice que Eliú hubiera llegado con los tres amigos al principio. Aparece posteriormente, después de escuchar las conversaciones. Por eso, cuando lleguemos a los capítulos 32 al 37, conviene recordar que estamos ante un personaje diferente de los tres amigos que encontramos en Job 2.
Los personajes que aparecen y desaparecen
Una característica interesante del libro es que algunos personajes tienen una presencia muy breve. Los sabeos aparecen en Job 1. Los caldeos también. Los mensajeros que llevan las noticias aparecen y desaparecen rápidamente. La esposa de Job aparece en un momento crítico. Los tres amigos permanecen durante gran parte de la conversación. Eliú aparece mucho después. Y los familiares de Job regresan al final.
Esta forma de presentar a los personajes hace que la historia avance como una narración viva, donde diferentes personas entran en escena en momentos determinados.
Una familia que vuelve a comenzar
Al final del libro, Job recibe nuevamente una familia. La Biblia dice:
Y esta vez conocemos incluso los nombres de sus tres hijas:
El libro vuelve a mencionar a las hijas porque, además de sus nombres, registra un detalle poco habitual:
Para comprender la importancia de esta frase debemos recordar que las costumbres relacionadas con la herencia variaban según la época y las circunstancias. El hecho de que el relato destaque que Job dio herencia a sus hijas constituye un detalle familiar y social que merece ser observado cuando se estudie el contexto de la época.
Un detalle final sobre los amigos
Después de todo lo ocurrido, los familiares y conocidos de Job regresan a su vida.
Y junto con ellos encontramos nuevamente un objeto que quizá hoy no nos parezca demasiado importante:
El anillo de oro no era simplemente un pequeño recuerdo. El oro era un bien valioso y un regalo de importancia. No podemos determinar exactamente cuánto valdría aquel anillo en dinero moderno porque desconocemos su peso, pureza y características. Sin embargo, el hecho de que el relato mencione específicamente un anillo de oro nos permite comprender que aquellos visitantes no llegaron con un regalo simbólico sin valor. Trajeron algo que tenía valor material y social.
Ese pequeño detalle es otro ejemplo de cómo una lectura cuidadosa puede descubrir información que fácilmente pasa desapercibida.
¿Por qué es importante conocer a estos personajes?
Porque cuando estudiemos el libro de Job, cada uno de ellos tendrá una voz, una procedencia y una historia diferente. Saber que Elifaz era temanita, que Bildad era suhita, que Zofar era naamatita y que Eliú era buzita nos ayuda a recordar que no estamos leyendo una conversación entre cuatro hombres de un mismo pueblo.
Estamos observando personas procedentes de diferentes lugares del antiguo Cercano Oriente. También sabemos que algunos viajaron desde sus propias regiones para acompañar a Job. Todo esto nos ayuda a imaginar mejor la escena.
Para reflexionar
1. ¿Qué personaje del entorno de Job le resulta más interesante conocer después de observar estos detalles?
2. ¿Había notado antes que el libro distingue entre los tres amigos que llegaron al principio y Eliú, que aparece posteriormente?
Ficha del libro
- Libro
- Job
- Parte estudiada
- Los personajes que rodearon a Job
- Familia
- Siete hijos y tres hijas al inicio; nuevamente siete hijos y tres hijas al final.
- Esposa
- Su nombre no es revelado.
- Amigos iniciales
- Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita.
- Cuarto interlocutor
- Eliú hijo de Baraquel buzita.
- Personajes destacados
- Job, su esposa, sus hijos, Elifaz, Bildad, Zofar, Eliú, familiares, siervos y mensajeros.
- Detalle destacado
- Los tres amigos llegaron inicialmente para acompañar y consolar a Job, permaneciendo siete días y siete noches en silencio.
En la próxima entrega... Ya conocemos al hombre, el mundo en el que vivió y las personas que formaban parte de su entorno. Pero todavía nos falta responder una pregunta fundamental: ¿Para quién fue escrito el libro de Job y qué propósito cumplía? ¿Era solamente el relato de un hombre llamado Job? ¿Quiénes podían leerlo o escucharlo? ¿Por qué conservar una historia ocurrida en una tierra tan antigua y distante? En la Parte 4 nos acercaremos a los destinatarios y al propósito del libro, procurando comprender qué necesidad atendía y cómo llegó a ocupar un lugar dentro de las Sagradas Escrituras.