Devocional
No temas, Dios está contigo
Hay una expresión que aparece repetidamente en las páginas de la Biblia: "No temas."
No es una frase dicha al azar. Es una palabra que nace del corazón de Dios para hombres y mujeres que enfrentaban situaciones reales: enfermedad, persecución, guerras, incertidumbre, soledad y pruebas. Dios sabía que el temor tocaría muchas veces la puerta del corazón de Sus hijos, y por eso una y otra vez les recordó que Él permanecía a su lado.
Quizá hoy tú también estés atravesando un momento difícil. Tal vez no sabes cómo se resolverá un problema, cómo saldrá adelante tu familia o qué traerá el día de mañana. Sin embargo, la Palabra de Dios sigue teniendo la misma fuerza que cuando fue pronunciada por primera vez: "No temas."
Dios casi nunca dice simplemente "No temas." Generalmente añade una razón: "porque yo estoy contigo", "porque yo soy tu Dios", "porque yo te ayudaré". La paz del creyente no descansa en la ausencia de dificultades, sino en la presencia constante del Señor.
Jesucristo mismo fue completamente sincero con Sus discípulos. Él nunca prometió una vida libre de problemas. Les dijo:
Las aflicciones son una realidad para todo creyente, pero también lo es la victoria de Cristo. Nuestro Señor venció al pecado, venció a la muerte y venció al mundo. Por eso, nuestra esperanza no depende de las circunstancias, sino de Aquel que reina sobre todas ellas.
Hoy el Señor también nos invita a descansar en Sus promesas. No permitamos que el temor gobierne nuestras decisiones ni robe nuestra paz. Levantemos nuestros ojos al Señor y recordemos que Él nunca abandona a los que confían en Él.
Si hoy el miedo quiere ocupar tu corazón, vuelve tus ojos a Cristo. Él sigue diciendo: "No temas." Porque Él está contigo. Porque Él permanece fiel. Porque Él ya ha vencido.
Señor, gracias porque conoces nuestras luchas y nuestras preocupaciones. Muchas veces el temor quiere llenar nuestro corazón, pero hoy decidimos confiar en Ti. Ayúdanos a recordar cada día que Tú estás con nosotros y que ninguna circunstancia escapa de Tu control. Fortalece nuestra fe, danos paz en medio de las pruebas y permítenos caminar con la seguridad de que, en Cristo, la victoria ya ha sido alcanzada. En el nombre de Jesús. Amén.