Biblia Abierta
¿Qué dice la Biblia sobre los tatuajes?
Desde tiempos antiguos, diferentes pueblos utilizaron los tatuajes con significados diversos, aunque en su mayoría estas prácticas estaban relacionadas con lo religioso o espiritual. También podemos encontrar tatuajes utilizados como expresión de identidad, rango, pertenencia o belleza. En el mundo occidental moderno, la percepción fue cambiando: durante buena parte del siglo XX el tatuaje estuvo asociado principalmente con marineros, militares, motociclistas, presos y determinados grupos considerados marginales. A partir de los años 70 comenzó una transformación que se aceleró durante las décadas siguientes, hasta convertirse en una práctica aceptada y extendida en prácticamente todos los sectores de la sociedad.
Pero la pregunta que queremos responder no es solamente qué piensa nuestra sociedad sobre los tatuajes. La pregunta es: ¿qué dice la Biblia?
Una prohibición en la Ley
El texto que normalmente encontramos cuando hablamos de tatuajes está en Levítico 19:28:
La primera pregunta que surge es evidente: ¿qué estaba prohibiendo Dios exactamente? El texto menciona dos prácticas: hacerse rasguños en el cuerpo por causa de un muerto e imprimir en el cuerpo una señal. Esto ocurre dentro de un capítulo en el que Dios está dando instrucciones a Israel acerca de cómo debía vivir como pueblo apartado de las prácticas de las naciones que lo rodeaban.
Pero aquí debemos detenernos. El creyente del Nuevo Testamento no vive bajo el sistema de la Ley de Moisés. Cristo cumplió la Ley, y nuestra relación con Dios no depende de guardar las ordenanzas ceremoniales que fueron dadas a Israel.
Entonces, ¿debemos simplemente ignorar Levítico 19:28? Tampoco. Pablo nos recuerda:
La Escritura del Antiguo Testamento continúa enseñándonos. La cuestión es comprender qué fue ordenado, a quién, en qué contexto y qué principios podemos aprender de ello.
El cuerpo del creyente
Cuando llegamos al Nuevo Testamento encontramos algo que sí es directamente aplicable al creyente:
Y continúa:
Pablo no presenta el cuerpo como algo que simplemente podemos utilizar para satisfacer nuestros deseos. El cuerpo pertenece a Dios y el principio bíblico es que nuestro cuerpo debe glorificar a Dios.
Pablo y el dominio sobre el cuerpo
En otra ocasión Pablo escribe:
Pablo está hablando de disciplina y dominio propio. No está diciendo que el cuerpo sea malo. Está diciendo que sus deseos no deben gobernar su vida. Y esto aparece también en Gálatas:
Aquí encontramos una enseñanza que va mucho más allá del tatuaje. El creyente no está llamado simplemente a preguntarse: "¿Puedo hacerlo?" También debe preguntarse: "¿Quién gobierna mis deseos?"
¿El mundo o Cristo?
Vivimos en una época en la que muchas cosas que antes eran consideradas inapropiadas, inmorales o vergonzosas han pasado a ser normales. La percepción del tatuaje es solamente un ejemplo de cómo puede cambiar el pensamiento de una sociedad. Pero Pablo dice:
La Biblia no nos llama a medir nuestra vida cristiana únicamente por lo que la sociedad considera aceptable. El creyente está llamado a una transformación. Por eso, quizá la pregunta más profunda no sea solamente:
"¿Qué dice la Biblia sobre los tatuajes?"
Sino:
¿Mi vida refleja al mundo y sus deseos, o refleja a Cristo?
La ropa que usamos, aquello con lo que adornamos nuestro cuerpo, las cosas que mostramos, las decisiones que tomamos y la imagen que queremos proyectar pueden convertirse en expresiones de aquello que ocupa nuestro corazón. Pablo lo resumió así:
El asunto no es simplemente qué podemos hacer con nuestro cuerpo. El asunto es para quién vivimos y a quién queremos agradar.
Para profundizar
- Pasajes bíblicos
- Levítico 19:28 · Romanos 15:4 · 1 Corintios 6:19-20 · 1 Corintios 9:27 · Gálatas 5:24 · Romanos 12:1-2