Episodio 3
Bartimeo, el hombre que Jesús escuchó: un relato bíblico para antes de dormir
Ideal para escuchar antes de dormir
Esta noche, antes de descansar, viajemos juntos hasta el camino que salía de la ciudad de Jericó.
El sol iluminaba aquel camino lleno de polvo. Muchas personas caminaban junto a Jesús. Se escuchaban pasos, conversaciones, y el deseo de muchos por estar cerca del Maestro.
Junto al camino estaba sentado un hombre llamado Bartimeo. Era ciego, y como no podía trabajar, pasaba sus días pidiendo ayuda a quienes pasaban frente a él. No podía ver a las personas, pero escuchaba con atención todo lo que sucedía a su alrededor.
De pronto, oyó algo que le llenó el corazón de esperanza: ¡Jesús de Nazaret iba pasando por aquel lugar!
Entonces Bartimeo comenzó a clamar con todas sus fuerzas:
—¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
Algunas personas lo reprendían y le decían que guardara silencio. Pero Bartimeo no se quedó callado. La Biblia dice que gritó todavía más fuerte:
—¡Hijo de David, ten misericordia de mí!
Y entonces ocurrió algo maravilloso.
Jesús se detuvo.
En medio de tantas voces, de tantos pasos y de una multitud tan grande, Jesús escuchó el clamor de aquel hombre. Y dijo:
—Llamadle.
Los mismos que antes querían hacerlo callar ahora le decían:
—Ten confianza; levántate, te llama.
Bartimeo arrojó su capa, se levantó de un salto y fue corriendo hacia Jesús. Cuando estuvo frente a Él, Jesús le preguntó:
—¿Qué quieres que te haga?
Bartimeo respondió:
—Maestro, que recobre la vista.
Jesús le dijo:
—Vete, tu fe te ha salvado.
En ese mismo instante, Bartimeo pudo ver. ¡Después de tanto tiempo, sus ojos se abrieron! Y la Biblia nos cuenta algo muy hermoso: Bartimeo no se fue a su casa. Siguió a Jesús por el camino.
Bartimeo confió en Jesús, aunque otros querían hacerlo callar. Y Jesús, en medio de tanta gente, se detuvo a escucharlo. Eso mismo hace hoy con nosotros: por más ocupados o lejos que parezcamos estar, Jesús siempre escucha a quienes claman a Él con fe.
Conversemos un momento
¿Qué hizo Bartimeo cuando supo que Jesús estaba pasando?
¿Por qué crees que siguió clamando, aunque otros querían hacerlo callar?
¿Qué fue lo primero que hizo Bartimeo después de recibir la vista?
Oremos juntos
Señor Jesús, gracias porque Tú eres bueno y misericordioso. Gracias porque escuchaste el clamor de Bartimeo y porque nada puede impedir que oigas a quienes vienen a Ti con fe. Ayúdanos a confiar siempre en Ti y a seguirte cada día, así como Bartimeo te siguió por el camino. Bendice nuestro hogar, cuida a nuestra familia y danos un descanso tranquilo. En Tu nombre, Jesús. Amén.